Cómo lavar una chaqueta cortavientos
Cómo lavar una chaqueta cortavientos sin dañarla
Una cortavientos bien lavada te dura años; una mal lavada pierde la repelencia al agua y se deforma en pocas lavadas. La buena noticia es que cuidarla es facilísimo si sabes tres o cuatro cosas. Te las cuento como fabricante, que es el que ve qué la daña y qué la conserva.

Primero: mira la etiqueta
Cada chaqueta trae sus instrucciones en la etiqueta interna, y esa información manda sobre cualquier consejo general. Si tu etiqueta dice algo distinto a lo que lees aquí, hazle caso a la etiqueta.
El paso a paso
El error que más la arruina: el suavizante
Te lo subrayo porque casi nadie lo sabe: no le eches suavizante. El suavizante deja una capa que tapa la tela, mata la transpirabilidad y arruina la repelencia al agua. Una cortavientos con suavizante deja de respirar y deja de repeler. Solo detergente suave y listo.
Cómo secarla
Sécala al aire, colgada y a la sombra. Evita el sol directo por horas, que destiñe y degrada el tratamiento. Y evita la secadora muy caliente, que encoge y deforma el nylon. Si tu etiqueta permite secadora, ponla en temperatura baja; un calor suave hasta ayuda a reactivar la repelencia.
Nada de plancha caliente
El nylon no aguanta plancha caliente, se derrite o se marca. Si quedó algo arrugada, casi siempre se acomoda sola al colgarla húmeda. Si de verdad necesitas plancharla, usa temperatura mínima y un paño encima, nunca la plancha directo sobre la tela.
Cuando ya no repele como antes
Con el tiempo y los lavados, el repelente se va gastando, es normal. Lo puedes reactivar con calor suave (secadora en bajo, si la etiqueta lo permite) o con un producto reactivador de repelencia que venden en tiendas deportivas. Con eso queda como nueva.
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